Menú
InicioSobre NosotrosMigración en Cifras
NovedadesBlogContacto

Carta de la directora a la
comunidad del OVM

21/07/2020

En estos tiempos en que la pandemia del COVID-19 ocasionó restricciones de la movilidad humana en casi todo el planeta, los procesos migratorios se han mantenido en las agendas de debate a nivel internacional y dentro de los países. En este clima el OVM ha abierto un espacio destinado a la reflexión franca (fundamentada) de estos temas, especialmente por la significación alcanzada por la emigración venezolana durante el último lustro.


Un país donde una quinta parte de los hogares reporta algún miembro emigrado recientemente, no puede alejar las cuestiones migratorias de la cotidianidad, por una parte, en lo privado, porque esas familias fragmentadas mantienen vivos los vínculos y, por otra, en lo público, porque dentro del conjunto de la sociedad hay diversos esfuerzos orientados a evitar un mayor debilitamiento de la cohesión social. 

Anitza Freitez

Directora del IIES UCAB
Coordinadora de la ENCOVI
Coordinadora del OVM

Nuestros ciudadanos en el exterior son sujetos de derechos y también debemos aunar voluntades para que los mismos sean garantizados. Por lo demás, en el día a día debemos estudiar más ampliamente los impactos que, en diferentes órdenes, ha tenido esta emigración masiva de venezolanos en un tiempo tan reducido, porque necesitamos saber cómo debemos responder ante esta nueva realidad, en un contexto económico, social y político que también se modificó sustancialmente y sobre cuyas perspectivas tenemos grandes incertidumbres.

En lo personal me complace iniciar este blog en el portal del OVM con la colaboración de dos demógrafos que influenciaron mi formación como investigadora de los temas migratorios.

Ellos tienen en común el hecho de no haber nacido en Venezuela y conocerla profundamente, así como una vocación docente y de investigación que dejó sus huellas, por tales motivos deseamos hacer reconocimiento de sus trayectorias y aportes.

Emilio Osorio es uno de nuestros invitados, a quien conocimos en 1980 en las aulas de la Escuela de Geografía de la UCV.
Emilio consiguió entusiasmarme por el estudio de la población por su habilidad para formular preguntas que animaban la reflexión sobre las preocupaciones que existían entonces en torno a las relaciones entre la población y el espacio geográfico, y la facilidad con la que nos introducía en el pensamiento de autores clásicos de la escuela norteamericana como Wilbur Zelinsky o de la escuela francesa como Jacqueline Beaujeu-Garnier o Pierre George.

Eran tiempos en que la geografía de la población se había revitalizado por el oxígeno que le llegaba de la demografía (disciplina a la que me abracé finalmente para centrar mi formación profesional), la cual mostraba avances debido al acceso a grandes volúmenes de información y al desarrollo de los métodos cuantitativos.

Emilio, imbuido en esa corriente nos entrega el libro Geografía de la Población de Venezuela (1985) donde nos lleva en un recorrido por las etapas de estructuración del espacio geográfico y el proceso de poblamiento, relevando las particularidades de la triple transición que se produjo en el país (demográfica, epidemiológica y urbana) y el papel de las migraciones internas en esa tendencia a la concentración demográfica en los centros urbanos de mayor tamaño. Vale decir que para aquel tiempo la UCAB también había publicado el libro titulado Dinámica de la Población Caso de Venezuela, de la autoría de Chi-Yi Chen y Michel Picouet, el cual fue por mucho tiempo una obra de consulta para el estudio de la geografía de la población venezolana por sus contenidos metodológicos y su descripción de las variaciones territoriales de los fenómenos sociodemográficos.

Esas influencias provenientes del quehacer de la geografía de la población, la geografía urbana, la geografía regional y de la demografía nos llevan a interesarnos por el estudio del intenso proceso de urbanización que estaba registrando Venezuela, particularmente por las tendencias iniciales a la metropolización debido al crecimiento de la población residiendo en grandes ciudades y en sus espacios de irradiación. Nos preocupamos por indagar sobre los criterios para la definición de las áreas metropolitanas aplicables a Venezuela con miras a la generación de información estadística. Asimismo, buscamos determinar los cambios en la contribución de la migración al crecimiento de las áreas metropolitanas según su especialización funcional.

Otro invitado especial a debutar en nuestro blog es Gabriel Bidegain quien, en 1987, me invita a incorporarme al equipo de demógrafos del IIES-UCAB siendo que acababa de concluir la maestría en estudios sociales de la población en el Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE) en Santiago de Chile. A mi llegada a la universidad encontré que estaba bastante desarrollada la línea de investigación en migración internacional considerando que durante los años 70, por segunda vez, Venezuela recibía una oleada migratoria, en esta ocasión proveniente principalmente de países latinoamericanos.

Sabemos que esa afluencia migratoria se produjo en un contexto regional convulsionado por crisis económicas y políticas, siendo Venezuela uno de los pocos países que mostraba cierta estabilidad política y potencialidad para encaminarse en un proceso de desarrollo, debido a la expansión de sus ingresos por el incremento de los precios internacionales del petróleo.

Como suele ocurrir cuando los procesos migratorios desbordan las capacidades de respuesta institucional en los países de destino, se generan situaciones sociales complejas porque se perciben amenazas, riesgos, frente a la presencia de personas “ajenas” cuya llegada no es bien entendida y en algunos casos rechazada. Gabriel, dio continuidad así al trabajo de investigación que había iniciado Chi-Yi Chen en el IIES el cual se orientó particularmente al estudio de los movimientos internos relacionados, como señalamos antes, con un proceso de urbanización inédito para entonces en América Latina por la intensidad alcanzada. 

Bidegain, lideró en aquel momento un esfuerzo de investigación que atendía la necesidad de dimensionar la magnitud de esa oleada migratoria internacional, conocer sus características y establecer sus demandas, con lo cual se buscó contribuir, además, a brindar elementos de sustentación para el diálogo político sobre estos temas entre actores gubernamentales, gremiales y de los medios de comunicación social. En esa línea se desarrolló un enorme trabajo de aprovechamiento de las fuentes oficiales de información a las que se tenía acceso, tales como: los micro-datos censales de 1981; las estadísticas de los movimientos migratorios elaboradas por la DIEX (actual SAIME); la matrícula general de extranjeros (proceso de regularización de 1980), las estadísticas vitales, la encuesta complementaria de migración de 1981 y las encuestas de hogares por muestreo. Con base a esta última fuente, llevamos adelante, en coautoría con Gabriel, el estudio Los colombianos en Venezuela: mito y realidad (1988) publicado por el Centro de Estudios de Pastoral y Asistencia Migratoria (CEPAM). A la fecha de ese trabajo la oleada migratoria hacia Venezuela, en general, se había terminado en vista que desde el inicio de los años 80 se desata un proceso de crisis relacionado con la caída de los precios del petróleo y los efectos de una serie de desequilibrios en la economía. En consecuencia, se van produciendo movimientos de retorno hacia algunos países de origen, donde se dieron señales de reactivación económica y recuperación de la institucionalidad democrática

Viéndolo a la distancia puede decirse que ese esfuerzo de aprovechamiento de la información fue respetable, teniendo en cuenta las limitaciones tecnológicas de la época, y fue muy enriquecedor porque se pudo valorar el potencial informativo de esas fuentes oficiales sobre las que ahora el gobierno nacional ha levantado un férreo cerco.

También te puede interesar

21/07/2020

Carta de nuestra directora a la comunidad del OVM

08/08/2020

Entre exageraciones y evidencias cientifícas

25/07/2020

Visibilidad y no opacidad de las cifras

Observatorio Venezolano
de Migración 2020 ©

Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales
Universidad Católica Andrés Bello
Caracas, Venezuela


Créditos Fotográficos: Ronny Oliveros - George Castellanos

Diseñador por Veintitrès Contenidos